
Bass, el pequeño museo a la vuelta de la esquina.
Una de las debilidades del ser humano es "quejarse" por instinto, por el simple placer de expresar insatisfacción con la esperanza de que debe haber algo mejor!. Traigo este comentario a colación porque cuando pienso en arte, me refiero despectivamente a Miami, mi ciudad, donde convergen diversas gentes, culturas, sabores y colores, pero que en términos de arte y cultura es todavia un "niño rebelde".
Aunque durante los últimos 20 años este "gran balneario" (en buen castizo) ha venido creando espacios para satisfacer aquellos habitantes que queremos algo mas que la rumba, la playa y las compras, todavia tiene un largo camino por recorrer.
Entre tanto, me he dispuesto a emprender un viaje por mi ciudad para descubrir y compartir con ustedes aquellos lugares y espacios, grandes y pequeños, que vayan "redimiendo" esa imagen de "niño rebelde" de mi ciudad mientras llega a la pubertad que hoy en día merece!.
La primera parada en este viaje es "el museo a la vuelta de la esquina": el "Bass Museum" en South Beach. Aunque pequeño y con una limitada colección permanente, da tregua y sirve de escape a la "plasticidad de la playa" por la "plasticidad de las artes". La peculiaridad del Bass es la pluralidad vanguardista de sus colecciones itinerantes, que si bien es cierto en algunos casos rozan con el des-a(s)rt(r)e, en términos generales se llevan las palmas los aciertos.
No es ni el MASP, ni el Louvre, ni el Museo Nacional, ni ninguno de esos señores maduros del arte, es simplemente "mi prequeño museo a al vuelta de la esquina", el de mi barrio, el que me sirve de refugio en este gran balneario!.
Más fotos de esta visita en el siguiente link: http://www.flickr.com/photos/onthechase/sets/1784645/ o accede a la página "Foto de la Semana de Federico" e la sección de links de esta página.
Coridefe/2006